Estanflación en Perú: ¿Estamos repitiendo la historia?

Estanflación en Perú: ¿Estamos repitiendo la historia?
20 de Marzo 2026
Andrea

El mes de Marzo empezó con varios problemas. El caso de Camisea con el suministro de gas que nadie esperaba, tensiones geopolíticas que afectan el precio del petróleo y un crecimiento económico que empieza a mostrar sus primeras grietas. Cada uno de esos factores por separado ya sería motivo de atención. Juntos, forman un patrón que los economistas conocen bien y que Perú ya vivió en carne propia hace poco más de cincuenta años.

¿Qué es la estanflación y cómo afecta a los negocios en Perú?

Hay una palabra que los economistas evitan porque cuando aparece, todo se complica: estanflación. No es inflación sola y no es recesión sola. Es las dos al mismo tiempo. Los precios suben sin parar, la economía no crece y el desempleo se dispara. Un escenario donde vender más no necesariamente significa ganar más, porque los costos se comen todo.

Para un negocio en Perú, la estanflación es especialmente peligrosa porque golpea en dos frentes a la vez. Por un lado, tus costos operativos suben, insumos, combustible, servicios, logística. Por el otro, tus clientes tienen menos poder adquisitivo y empiezan a gastar menos. El resultado es que tus márgenes se comprimen desde ambos lados sin que puedas hacer mucho para evitarlo si no estás preparado.

Y lo más inquietante es que este escenario no es solo teórico. Ya lo vivimos antes.

¿Qué pasó con la economía peruana en los años 70?

Para entender lo que podría venir, hay que mirar lo que ya pasó. En la década de los 70, el mundo entró en una de las crisis económicas más recordadas del siglo XX, y Perú la vivió de lleno.

Todo comenzó en Medio Oriente. Egipto y Siria atacaron Israel buscando frenar su expansión territorial. Israel respondió con el respaldo directo de Estados Unidos, lo que hizo que los países de la OPEP usaran su principal arma: el petróleo. Subieron el precio del barril un 17%, recortaron la producción y embargaron el crudo hacia Estados Unidos para presionar un retroceso israelí.

El efecto fue inmediato y global. La crisis del petróleo no se quedó en Washington, llegó a Lima con la misma fuerza. Perú dependía de las importaciones de crudo para mover su economía, y el presupuesto del Estado ya estaba al límite por reformas internas y deuda externa acumulada. No había margen de maniobra.

El gobierno de Morales Bermúdez intentó sobrevivir la tormenta con lo que tenía: eliminó subsidios, subió impuestos y devaluó el sol para abaratar las exportaciones. Cuando la liquidez se agotó del todo, acudieron al FMI, que prestó los fondos necesarios pero a cambio de recortar el gasto público y congelar salarios. El resultado fue devastador: el PBI del Perú cayó 2,6%, las importaciones se desplomaron 24,4% y la inflación llegó a 73,7%. Una crisis económica en toda regla que tardó años en superarse.

¿Cómo afecta el precio del petróleo y el gas natural a la economía del Perú?

El petróleo no es solo el combustible de los autos. Es el insumo detrás de casi todo lo que se produce, transporta y distribuye en un país. Cuando su precio sube, el efecto se propaga como una ola a través de toda la cadena productiva: sube el transporte, sube la manufactura, suben los alimentos, sube todo.

Hoy las tensiones en Medio Oriente siguen activas y el precio del petróleo sigue siendo una variable volátil a nivel global. Pero esta vez Perú tiene un problema adicional que en los 70 no existía: la crisis en el suministro de gas de Camisea, que representa aproximadamente el 1% del PBI nacional. No es un número enorme en papel, pero cuando ese suministro falla, la presión sobre los costos energéticos del país se siente de inmediato en la factura de las empresas y en el bolsillo de las familias.

A eso hay que sumarle que la inflación mensual ya marcó 1,7% en enero y subió a 2,21% en febrero de 2026, con indicios de que marzo traerá otro incremento. El estancamiento no llega de golpe, llega acumulándose mes a mes hasta que volteas a ver los números y ya no cuadran.

¿Está el Perú entrando en una estanflación en 2026?

El Perú cerró el 2025 con un crecimiento del PBI de 3,4%, que sobre el papel no es una mala cifra. Pero los números de cierre no siempre reflejan lo que está por venir, y el panorama para 2026 tiene demasiadas señales de alerta encendidas al mismo tiempo.

Tenemos inflación en ascenso mes a mes, un shock energético doble por el petróleo internacional y la crisis de Camisea, tensiones geopolíticas que no dan señales de calmarse y un contexto interno que históricamente ha amplificado los efectos de cualquier sacudida externa. No estamos diciendo que la estanflación ya llegó, pero sí que las condiciones para que se instale están presentes de una forma que no podemos ignorar.

La diferencia entre los 70 y hoy es que ahora tenemos la historia como referencia. Sabemos cómo termina el cuento cuando se ignoran estas señales. La pregunta es si vamos a actuar antes o después de que el golpe llegue.

¿Cómo podemos prepararnos para proteger nuestro dinero en tiempos de crisis?

Aquí es donde la historia deja de ser solo historia y se convierte en una guía práctica. Prepararse no significa entrar en pánico ni liquidar todo. Significa tomar decisiones inteligentes antes de que el escenario se complique. Algunos puntos clave:

  • Diversifica tus ahorros en monedas: En contextos de inflación y estancamiento, el sol tiende a perder valor. Mantener una parte de tus ahorros o capital de trabajo en dólares es una cobertura natural contra la devaluación.
  • Revisa tus costos fijos: En una crisis económica los márgenes se comprimen, y los negocios que sobreviven son los que tienen estructura liviana y costos controlados.
  • Anticipa tus compras en dólares: Si importas insumos o pagas servicios en dólares, no esperes a que el tipo de cambio suba para actuar. Planificar con anticipación puede significar una diferencia importante en tu rentabilidad.
  • Infórmate del movimiento del dólar de forma constante: El tipo de cambio en un contexto de crisis económica se vuelve más volátil y cada punto de diferencia puede impactar directamente tu operación.

La historia avisa, pero no espera

La estanflación de los 70 no llegó de un día para otro. Llegó acumulando señales que muchos ignoraron hasta que ya era tarde para maniobrar. Hoy el contexto tiene demasiados puntos en común como para mirarlo de lejos: inflación en ascenso, crisis energética, presión externa sobre el PBI del Perú y un entorno geopolítico inestable.

No se trata de catastrofismo. Se trata de leer los números con honestidad y tomar decisiones antes de que la ola llegue. Porque la diferencia entre los que salen bien de una crisis económica y los que no, casi siempre está en lo que hicieron antes, no durante.

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