Andrea
La economía peruana cerró el 2025 con un dato que generó optimismo en los mercados y entre los analistas: un crecimiento económico del 3.44%, según cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Este resultado no fue producto de la casualidad, sino de un desempeño sostenido por los sectores no primarios, con la construcción liderando el avance al registrar una expansión del 6.67% durante el año.
Este impulso refleja una dinámica interna que el país logró mantener a pesar de un entorno global volátil. Sin embargo, el verdadero reto no está en los números del año pasado, sino en lo que viene: un 2026 cargado de variables políticas, climáticas y sectoriales que pondrán a prueba la solidez de la economía peruana.
¿Cuánto creció el PBI del Perú en 2025?
El PBI del Perú registró un avance del 3.44% en 2025, impulsado principalmente por actividades no primarias. Sectores como la construcción, el comercio y los servicios fueron los protagonistas del crecimiento, compensando el débil desempeño de la minería metálica (+1.83%) y los hidrocarburos (-1.62%), que quedaron por debajo de las expectativas del Ministerio de Economía y Finanzas.
Ya en enero de 2026, el gerente central de Estudios Económicos del Banco Central de Reserva, Carlos Montoro, estimó que el primer mes del año habría cerrado con un crecimiento del 3.2%, nuevamente apoyado en actividades no primarias y con la construcción apuntando a mantener su protagonismo.
¿Cuál es la proyección del crecimiento económico para este año?
Según Juan Carlos Odar, director de Phase Consultores, la proyección para el crecimiento económico del Perú en 2026 se ubica en torno al 3%. Si bien este porcentaje es menor al resultado del año anterior, el economista destacó que la estimación tiene un "sesgo positivo bastante marcado", lo que significa que existen condiciones reales que podrían llevar esa cifra al alza.
Entre los factores favorables que sustentan este optimismo moderado se encuentran:
- Precios de minerales en niveles récord a nivel internacional, que benefician directamente las exportaciones peruanas.
- Un escenario político vinculado a las elecciones 2026 que, por ahora, no muestra la turbulencia que caracterizó al proceso electoral del 2021.
- La continuidad del dinamismo en sectores no primarios como la construcción y los servicios.
- Este conjunto de condiciones abre la puerta a revisiones al alza en las proyecciones, siempre que el entorno no se deteriore de forma inesperada.
¿Qué riesgos enfrenta la economía peruana en este año electoral?
El año electoral siempre trae consigo una dosis de incertidumbre, pero en esta ocasión el riesgo más concreto no proviene de las urnas, sino del clima. La posible ocurrencia de un fenómeno de El Niño Costero en 2026 representa la principal amenaza para las perspectivas económicas del país.
De materializarse con intensidad, Phase Consultores estima que el crecimiento económico podría moderarse hacia el 2.5%, dependiendo de la magnitud del fenómeno y de su impacto sobre sectores como la agricultura, la infraestructura y la cadena logística nacional.
En el frente político, si bien el alto porcentaje de indecisos genera cierta volatilidad en el ánimo inversor, las encuestas actuales no ubican en los primeros lugares a candidatos con propuestas de cambios radicales al modelo económico. Esto reduce, al menos por el momento, el riesgo de una contracción abrupta de la inversión privada, uno de los motores más sensibles al clima político.
¿Qué sectores impulsarán el crecimiento del Perú en 2026?
El sector minero: potencial sin explotar
El sector minero seguirá siendo uno de los puntos críticos del año. Pese a que los precios internacionales de los metales, la producción minera peruana no logró capitalizar esa ventaja en 2025, creciendo apenas un 1.83%. El rubro de hidrocarburos, por su parte, cerró en terreno negativo con una caída del 1.62%.
El diagnóstico es claro: la ausencia de grandes proyectos mineros nuevos limita la capacidad de expansión del sector más allá del efecto precio. Sin nuevas unidades productivas entrando en operación, el crecimiento del sector seguirá siendo marginal, incluso con cotizaciones favorables.
Construcción, formalización e inversión privada como palancas de crecimiento
Para que el Perú pueda consolidar un crecimiento económico más robusto y sostenido, los expertos coinciden en que será necesario actuar sobre varios frentes simultáneamente:
- Impulsar tanto la minería metálica como la no metálica, aprovechando el contexto de precios favorables.
- Avanzar en la formalización productiva, que amplía la base tributaria y mejora la productividad general de la economía.
- Generar condiciones para atraer mayor inversión privada, tanto nacional como extranjera, con reglas claras y estabilidad institucional.
¿Qué eventos y sectores podrían afectar el crecimiento?
Además del fenómeno de El Niño Costero y de la dinámica electoral, existen otros factores que podrán incidir en el desempeño económico del año: la evolución de los precios de las materias primas en mercados internacionales, el ritmo de ejecución del gasto público en infraestructura y la capacidad del gobierno de turno para mantener un clima de confianza empresarial.
El Perú puede crecer más, pero necesita las condiciones correctas
Las perspectivas económicas para el Perú en 2026 son, en términos generales, positivas pero condicionales. Un crecimiento en torno al 3% es alcanzable y superable si el entorno político se mantiene estable, el fenómeno de El Niño no se intensifica y se logran desbloquear proyectos de inversión clave en el sector minero y de infraestructura.
El reto del próximo Gobierno será trascender el crecimiento coyuntural y sentar las bases para elevar el potencial productivo del país a largo plazo. Eso implica mejorar la seguridad ciudadana, fortalecer la institucionalidad y crear condiciones genuinas y predecibles para la inversión privada.
El Perú tiene los recursos y los sectores. La pregunta es si tendrá también la voluntad política para aprovecharlo.